El aprendizaje de nuestros hijos merece ser documentado
Cuando educamos en casa, gran parte del aprendizaje ocurre en momentos cotidianos: una conversación, un dibujo, una lectura compartida, una pregunta inesperada, un experimento en la cocina o las primeras palabras que nuestro hijo logra escribir.
Por eso, siempre es recomendable mantener un portafolio del aprendizaje del niño, aunque el estado donde vivamos no lo requiera legalmente. Un portafolio nos permite conservar evidencia del progreso del estudiante, observar cómo ha evolucionado a través del tiempo y tener ejemplos concretos de su trabajo.
Más que un requisito administrativo, el portafolio puede convertirse en una hermosa memoria del camino educativo de nuestros hijos.
Cuando educamos principalmente en español, además, el portafolio nos permite documentar de manera especial el desarrollo de la lengua española, la lectura, la escritura y el conocimiento de nuestra cultura.
¿Qué es un portafolio de homeschooling?
Un portafolio es una colección organizada de evidencias que muestra cómo el estudiante ha progresado.
No tiene que ser una colección perfecta de todos los trabajos realizados durante el año. Su propósito es ofrecer una muestra representativa del aprendizaje.
Puede ser:
- Una carpeta por año escolar.
- Un portafolio digital.
- Una combinación de documentos físicos y digitales.
Lo importante es que sea fácil de consultar y actualizar.

¿Qué puedes incluir?
- Trabajos del estudiante
Muestras de escritura, lecturas, matemáticas, proyectos, dibujos, trabajos de ciencias y
otras actividades realizadas durante el año. - Fotografías de proyectos y actividades
Las fotografías ayudan a documentar experimentos, proyectos de arte, excursiones,
presentaciones y experiencias de aprendizaje. - Registro del progreso
Anota qué habilidades y conceptos ha aprendido tu hijo y cuáles continúa desarrollando. - Registro de actividades
Puedes llevar un registro sencillo de las actividades educativas, proyectos, lecturas y
experiencias realizadas. - Logros y evaluaciones
Incluye certificados, reconocimientos, evaluaciones, pruebas o cualquier evidencia que
muestre el progreso académico. - Reflexiones del estudiante
Cuando sea apropiado, permite que tu hijo escriba o dibuje sobre lo que aprendió, lo
que disfrutó y aquello que le resultó difícil.